Suecia es el décimo país europeo en ratificar el Protocolo sobre trabajo forzoso, fortaleciendo su compromiso a luchar contra todas sus formas, incluyendo la trata de personas.La iniciativa de Suecia lleva a quince el número de países que han ratificado el Protocolo, dando un ímpetu al movimiento mundial contra el trabajo forzoso.

“Al ratificar el Protocolo, Suecia ha demostrado su firme compromiso a proseguir sus esfuerzos para prevenir y combatir todas las formas de trabajo forzoso y de explotación laboral, proteger a las víctimas y alcanzar el objetivo de erradicar el trabajo forzoso”, declaró Ylva Johansson, Ministra de Empleo e Integración.

“Demuestra además el enérgico apoyo a la eficiente labor realizada por la OIT al respecto. Todos debemos asumir nuestra responsabilidad en este importante trabajo, y esta ratificación es un paso en esa dirección”.

Ylva Johansson, Ministra de Empleo e Integración de Suecia y Guy Ryder, Director General de la OIT

Ylva Johansson, Ministra de Empleo e Integración de Suecia y Guy Ryder, Director General de la OIT

El Director General de la OIT, Guy Ryder, señaló: “La ratificación de Suecia del Protocolo es una señal clara del creciente impulso mundial en la lucha contra este flagelo”.

Además de contar con un marco legislativo sólido, Suecia ha desarrollado un marco institucional robusto para combatir la trata de personas con fines de explotación laboral y sexual. Por ejemplo, a través del Equipo Nacional de Trabajo contra la Prostitución y la Trata de Personas, y con la instauración del Mecanismo Nacional de Remisión, que tiene por objetivo mejorar la remisión así como reforzar la protección y asistencia de las víctimas de la trata de personas.

El Protocolo, adoptado en 2014 por la Conferencia Internacional del Trabajo, complementa el Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930 (núm. 29). Requiere que los Estados adopten medidas eficaces para prevenir el trabajo forzoso y ofrezcan a las víctimas protección, acceso a la justicia y a una indemnización.