Esclavitud moderna: mitos y realidades

La esclavitud moderna está presente en todas partes, pero pasa desapercibida para la mayoría de las personas. Aquí algunos de los mitos que la rodean. Quiero participar

MITO: La esclavitud pertenece al pasado

REALIDAD: No es así. La esclavitud tiene raíces antiguas en la historia pero aún existe de muchas formas diferentes. La trata de seres humanos, la servidumbre por deudas y el trabajo doméstico forzoso son sólo algunos ejemplos. Pero esto no significa que es inevitable. Un esfuerzo coordinado de los gobiernos y los activistas en todo el mundo puede poner fin a la esclavitud moderna de una vez por todas. De esto se trata el Protocolo sobre el trabajo forzoso de la OIT.

MITO: Son relativamente pocas las víctimas de la esclavitud moderna

REALIDAD: Hoy día hay más personas en situación de esclavitud que en cualquier otro período de la historia. Más de 21 millones de mujeres, hombres y niños viven en condiciones de esclavitud, es decir, 3 de cada 1.000 personas en el mundo. Si todos ellos viviesen en la misma ciudad, sería la cuarta ciudad más grande del mundo después de Pekín.

Fuentes:

MITO: La esclavitud moderna existe sólo en el mundo en desarrollo.

REALIDAD: La esclavitud moderna está presente en todas partes. Más de un millón y medio de personas viven en condiciones similares a la esclavitud en Europa, América del Norte, Japón y Australia.

Fuentes:

MITO: La explotación con fines sexuales representa la mayoría de los casos de esclavitud moderna.

REALIDAD: La mayoría de las personas víctimas de la esclavitud trabajan en industrias como la agricultura, la pesca, la construcción, la manufactura, la minería, los servicios y el trabajo doméstico. Alrededor de una de cada cinco es víctima de la explotación sexual.

MITO: La esclavitud moderna no produce grandes ganancias

REALIDAD: La esclavitud moderna es un gran negocio. Un estudio reciente de la OIT estima que la esclavitud moderna genera ganancias anuales de más de 150.000 millones de dólares, lo cual equivale a la suma de las ganancias de las cuatro empresas más rentables del mundo.

Fuentes:

MITO: La esclavitud moderna no me concierne

REALIDAD: La esclavitud moderna nos afecta a todos. Aunque no seas víctima de la esclavitud moderna, este es un tema que te afecta. Por ejemplo, las empresas enfrentan una competencia desleal por parte de las empresas sin escrúpulos, que se benefician de las ganancias de la esclavitud moderna. Estas pueden ejercer presión sobre los salarios o las prestaciones. Además, los gobiernos pierden valiosos ingresos provenientes de los impuestos y tienen que enfrentar enormes costos legales para enjuiciar los casos de esclavitud moderna y estos recursos podrían ser invertidos en servicios públicos como educación, atención médica o transporte público.

MITO: La mayoría de las ganancias de la esclavitud moderna se generan en el mundo en desarrollo.

REALIDAD: Las ganancias anuales por víctima de trabajo forzoso son mucho más altas en las economías desarrolladas y en la Unión Europea que en ninguna otra parte del mundo.

Fuentes:

MITO: No es mucho lo que puedo hacer para ayudar a las personas víctimas de la esclavitud moderna.

REALIDAD: Puedes contribuir a la lucha contra la esclavitud moderna. Corresponde a los gobiernos promulgar y aplicar la legislación, proteger a sus ciudadanos y ratificar el Protocolo. Pero tú puedes velar para que esto suceda demostrando tu interés.

  1. Inscríbete para participar en la campaña 50 for Freedom.
  2. Invita al menos a dos amigos a que participen.
  3. Pide a tus representantes políticos que apoyen el Protocolo sobre el trabajo forzoso.

Consulta nuestra guía práctica de la campaña para descubrir cómo puedes ayudar.

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