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Surinam se compromete a poner fin a la esclavitud moderna

20 junio 2019

El 3 de junio 2019, el Gobierno de Surinam ratificó el Protocolo sobre trabajo forzoso de la OIT, convirtiéndose así en el cuarto país de América Latina en ratificar el Protocolo, y el 33.º del mundo.

©lisakristine.com

Con la ratificación del Protocolo, Surinam conmemora el centenario de la OIT al manifestar su sólido compromiso para combatir todas las formas de trabajo forzoso, incluida la trata de personal. Esta ratificación constituye además un paso fundamental hacia la realización del objetivo de la campaña 50 for Freedom de lograr que los primeros 50 países ratifiquen el Protocolo para finales de 2019.

El Protocolo sobre trabajo forzoso requiere que los gobiernos adopten nuevas medidas dirigidas a prevenir todas las formas de trabajo forzoso, incluida la trata de personas, a fin de proteger a las víctimas y garantizarles el acceso a las acciones jurídicas y de reparación. Según la OIT, un total de 24,9 millones de personas son víctimas del trabajo forzoso en el mundo, esta explotación genera 150.000 millones de dólares anuales en ganancias ilícitas. Las víctimas son explotadas en diversos sectores de la economía, entre ellos la agricultura, la pesca, el trabajo doméstico, la construcción, la industria manufacturera y la minería. El trabajo forzoso asume formas diferentes: la explotación sexual, la servidumbre por deudas, y hasta la trata de personas y la esclavitud.

A nivel nacional, Surinam ha desplegado esfuerzos considerables para combatir la trata de seres humanos, al crear una Unidad Anti-Trata especializada, responsable de investigar los casos. Esta unidad ha impartido cursos de formación en materia de sensibilización, identificación y gestión de los casos de trata de personas a diversas partes interesadas en diferentes regiones del país; además ha formado a otras unidades de policía especializadas en las relaciones entre la trata y otros delitos. El Código Penal castiga la trata de personas con penas de hasta nueve años de prisión.

Suriname también tomó medidas específicas para eliminar las peores formas de trabajo infantil, incluso mediante la capacitación de capacitadores, la implementación de una encuesta nacional sobre trabajo infantil, y un plan de acción nacional sobre trabajo infantil con el apoyo del proyecto CLEAR.

Al ratificar el Protocolo, Surinam da un paso decisivo hacia el logro del trabajo decente y la realización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, en particular la meta 8.7.