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Imagina tu peor experiencia. ¿Cómo te gustaría que ésta fuera relatada?

2 marzo 2020

La ONG Freedom United explica su campaña «Mi historia, mi dignidad», cuyo objetivo es ayudar a los medios a contar las historias de las víctimas de la esclavitud moderna de una manera respetuosa y gratificante.

©lisakristine.com

Para cualquiera que haya sufrido un trauma, contar los pormenores de lo que le sucedió puede ser difícil, doloroso e incluso traumatizante de nuevo.

“Piensa en lo peor que te ha pasado. Ahora imagínate vivirlo una vez más. Esto es exactamente lo que experimentamos los sobrevivientes de la trata cada vez que nos hacen preguntas sobre lo que atravesamos”, explica Sophie Otiende. “No queremos que los medios de comunicación nos despojen de nuestra dignidad una vez más”.

Los testimonios son cruciales; son las voces y los rostros de los seres humanos que hay detrás de las cifras: 25 millones de mujeres, hombres y niños todavía siguen en el trabajo forzoso en la actualidad. Solo los testimonios realmente permiten a la audiencia comprender lo que significa ser engañado y estar atrapado en la esclavitud moderna, y lo que se padece en carne propia, en el cuerpo y el alma. Es lo que conmoverá a la gente y generará suficiente  compasión para impulsar la acción. Es lo que buscan los periodistas y los medios de comunicación para captar la atención del público.

Los medios de comunicación confían en historias fuertes e imágenes impactantes cuando escriben sobre la esclavitud moderna. Lamentablemente, los sobrevivientes de la esclavitud suelen afirmar que las imágenes y el lenguaje utilizados para representar la esclavitud moderna y la manera en la cual se relatan sus historias no reflejan con precisión o de manera digna lo vivido.

La ONG Freedom United ha estado apoyando la campaña “50 for Freedom” para promover la ratificación del Protocolo relativo al Convenio sobre el Trabajo Forzoso. Joanna Ewart-James, directora ejecutiva de dicha ONG, nos explica cómo organizaron una campaña para cambiar el modo de narrar estas historias.

 

Aurélie Hauchère Vuong: Un número significativo de personas todavía niega o subestima la mera existencia o prevalencia de la esclavitud moderna. De ahí la necesidad urgente de sensibilizar al público en general. ¿Cómo podemos equilibrar la necesidad de difundir testimonios sobre las atrocidades de la esclavitud moderna y, al mismo tiempo, respectar la dignidad de quienes han sufrido las experiencias más horribles?

Joanna Ewart-James: Con demasiada frecuencia, hablamos en nombre de los sobrevivientes y caemos en el sensacionalismo al referirnos a la esclavitud moderna hoy en día. Es por esto que Freedom United decidió dar la palabra a los propios sobrevivientes. Con nuestra campaña, “My Story, My Dignity”, hacemos un llamado a los grandes medios de comunicación y otros para que traten con dignidad las historias de los sobrevivientes de la esclavitud moderna.

 

Aurélie: ¿Cuáles son las acciones concretas que pueden adoptar los medios de comunicación?

Joanna: Basándonos en la orientación brindada por los propios sobrevivientes, les pedimos que:

– Elijan imágenes respetuosas que representen el problema. Elijan cuidadosamente las imágenes de archivo.

– Seleccionen un texto que ilustre la historia con precisión. Eviten el lenguaje sensacionalista.

– Respeten el derecho de los sobrevivientes a la privacidad y dignidad.

– Obtengan el consentimiento previo para utilizar una historia personal; sean transparentes y precisos sobre el proceso y la manera en la cual se empleará el material.

 

Aurélie: Al narrar la historia real de las víctimas de la esclavitud moderna, los medios deben tener cuidado. Estos hombres y mujeres han atravesado experiencias terribles, y los periodistas deben evitar traumatizarlos de nuevo. ¿Cuáles son los otros riesgos?

Joanna: Las imágenes y el lenguaje sensacionalistas pueden crear o reforzar involuntariamente estereotipos o prejuicios negativos. Difundir un modelo típico de víctima puede socavar completamente los esfuerzos para poner fin a la esclavitud moderna, e impedir la identificación de las víctimas. También puede ser muy perjudicial para su capacidad de recuperarse y emprender una nueva vida.

 

Aurélie: ¿Este problema afecta solo a los medios de comunicación?

Joanna: No, de hecho, hay muchos otros lugares donde se relatan o representan historias de esclavitud moderna sin el debido cuidado; incluso ONG. Hemos elaborado unas pautas sobre cómo nosotros en Freedom United aplicamos los principios planteados en My Story, My Dignity Pledge (“Mi Historia, Mi compromiso de dignidad”), para que otros puedan ver ejemplos concretos de lo que puede hacerse para comunicar de manera respetuosa y fortalecedora.

Nuestras pautas son pasos que sigue nuestro equipo y que han sido aprobados por Survivor Alliance, organización dirigida por sobrevivientes. En todas nuestras comunicaciones incluimos un enlace a esas pautas para que puedan verificar nuestro proceder. Además, ellas proporcionan un modelo que otras organizaciones pueden utilizar y adaptar, sumándose así a nuestra causa de interrumpir la retórica nociva.

 

Demos a las víctimas como Nancy la posibilidad de recuperarse

Nancy es una víctima de la trata, y autorizó a Freedom United a utilizar su fotografía. La vemos cubriendo parte de su rostro para proteger su identidad.

 

Aurélie: ¿Y han logrado la adhesión de otras organizaciones?

Joanna: ¡Sí! Hasta el momento, 34 organizaciones se han comprometido a publicar relatos precisos y respetuosos, y se han sumado a la iniciativa My Story, My Dignity Pledge. Les pedimos que nos cuenten cómo están alineado su práctica con este “compromiso”, e igualmente les solicitamos que inciten a otros actores a sumarse a la iniciativa. Todavía hay margen de mejora en la comunidad que lucha contra la esclavitud. Sería muy positivo si todos adoptáramos políticas claras y desarrolláramos pautas internas para la publicación de contenidos. Esto nos ayudaría a avanzar rápidamente.