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El poder transformativo del arte callejero

20 marzo 2019

©lisakristine.com

El arte expone injusticias sociales. Street Art for Mankind (SAM) es una organización sin ánimo de lucro en la que colaboran artistas de la calle conocidos de todo el mundo para promover la lucha contra la esclavitud infantil. Una de las historias publicadas en la campaña “50 for Freedom” sirvió de inspiración a dichos artistas y propició el comienzo de la colaboración entre SAM y “50 for Freedom”. A continuación se proporciona más información sobre esas personas entusiastas que fomentan el arte como medio de avance social.

 

OIT – ¿Podrían decirnos algo más acerca del origen de SAM? ¿Por qué han hecho hincapié en la causa contra el trabajo forzoso, la trata de seres humanos y la esclavitud moderna?

AD – SAM surgió a raíz de un encuentro con Kailash Satyarthi, Premio Nobel de la Paz. Conforme abundábamos en el alcance del problema asociado al trabajo forzoso y a la falta de concienciación pública al respecto, nos dimos cuenta de que podríamos ayudar de una forma muy eficaz. Puesto que ya colaborábamos con artistas de la calle conocidos, pensamos que tal vez les interesaría ofrecer su arte “desde la calle” a niños “de la calle….; y así fue.

 

OIT – ¿Qué repercusión tiene una creación artística de Street Art? ¿Qué desean lograr a través de SAM?

AD – El arte es un idioma universal. Llega al alma de casi todo el mundo y siempre ha constituido un medio muy eficaz para promover los avances sociales. Nuestros festivales, exposiciones y murales de carácter innovador tienen por objeto alentar la participación del público, así como de gobiernos y empresas, y prácticamente de cualquier persona, en la adopción de medidas que contribuyan a erradicar el trabajo forzoso, la trata de seres humanos y la esclavitud moderna. También vendemos pinturas a través de nuestro sitio web (streetartmankind.org/shop) para financiar programas sobre el terreno. El año pasado, los fondos que obtuvimos permitieron rehabilitar a 64 niños y rescatarlos de su situación a través de la labor de la Fundación Kailash Satyarthi Children Foundation.

 

OIT – ¿Cómo comenzó su relación con la OIT?

AD – Nuestra asociación con la OIT comenzó a raíz de nuestra primera exposición en las Naciones Unidas, que tuvo lugar en enero de 2017. Dicha exposición, en cuya organización colaboró asimismo la Misión de Francia ante las Naciones Unidas, fue la primera exposición de Street Art celebrada en las Naciones Unidas. Esa asociación, que se ha mantenido hasta ahora, ha permitido organizar nuevas exposiciones en la ONU y establecer otros tipos de colaboración.

 

OIT – ¿Cómo escogen las historias y los artistas y los conjugan entre sí? (¿proponen alguna historia específica a un artista en particular, o es el artista el que escoge la historia que prefiere?)

AD – Lamentablemente, el trabajo infantil constituye una grave lacra que afecta a muchas industrias y países. Tratamos de escoger historias a tenor de esa complejidad, con objeto de mejorar la información que proporcionamos al público y fomentar la participación del mismo. Posteriormente asignamos a cada artista la historia más evocadora para el mismo, con arreglo a su experiencia, sensibilidad y cualidades técnicas.

 

OIT – De todos los testimonios publicados en 50 for Freedom, la historia de Henriette, en particular, inspiró una obra de Jo di Bona. ¿Qué fue lo que más les conmovió, y al artista, en relación con dicha historia?

AD – Los testimonios publicados en 50 for Freedom son todos conmovedores y minuciosos. La historia de Henriette nos llamó poderosamente la atención por recordarnos claramente algo que la mayoría de la gente olvida, es decir, que hay trata de niños en todas partes, aun en los países de “mayores ingresos”. A Jo di Bona le conmovió especialmente esa historia por aludir a París, la ciudad que él considera su hogar.

 

OIT – Sin embargo, el artista no representó a Henriette, a diferencia de otras obras en las que se mostraba a Kailash, por ejemplo. Habida cuenta de ello, ¿por qué se basaron de todas formas en una historia real?

AD – Por lo general, no representamos a víctimas que han sobrevivido con arreglo a su apariencia física real, sino como símbolos de la historia que representan. Ello es una forma de poner de manifiesto que su historia es universal y que podría ser la de cualquier persona, es decir, que todos somos “Henriettes”. También permite proteger la privacidad de esos supervivientes, especialmente si se exponen enormes murales en su ciudad natal.

 

OIT – Cabe destacar otro aspecto relativo a las obras elaboradas mediante realidad aumentada: ¿cómo la utilizan? ¿permite marcar alguna diferencia? (si se utilizó en el caso de Henriette, podrían apoyarse en ese ejemplo específico)

AD – Hemos desarrollado una innovadora aplicación denominada “BehindTheWall”, que ofrece información de forma activa sobre todas nuestras pinturas y murales. Toda persona que oriente su teléfono hacia una pintura puede obtener información (sonora) sobre la historia o la víctima superviviente de que se trate, y sobre el artista, así como datos estadísticos de la OIT en materia de trabajo infantil o trabajo forzoso y posibles formas de brindar ayuda para lograr avances, incluida la posibilidad de adherirse a la campaña 50 For Freedom. Dicha aplicación constituye un medio muy eficaz para facilitar información y propiciar una colaboración innovadora prácticamente desde cualquier lugar.

 

OIT – En 2019 la OIT conmemora su centenario. ¿Qué conlleva eso para ustedes?

AD – La OIT se estableció en 1919 a raíz del trauma que provocó la Gran Guerra, con objeto de promover la justicia social para todos. Se han logrado avances enormes, y ello es primordial. No obstante, hay que seguir luchando por la justicia social a diario. Theodore Roosevelt, presidente de Estados Unidos, afirmó que “La libertad nunca está a más de una generación de su posible desaparición. No la transmitimos a nuestros hijos en el flujo sanguíneo. Hay que luchar por ella, defenderla y transmitirla para que ellos hagan lo mismo”. Eso es aplicable asimismo a la justicia social. Cada uno de nosotros es responsable de promover la justicia social y de velar por ella. Como decimos en la SAM, todos debemos “contribuir a fomentar un mundo acogedor para los niños”.